lunes, enero 27, 2014

TUVE MIEDO Y ESCAPE DE LA LOCURA

Señora nelida Ocampo viuda de soldevilla 

Usted me va a disculpar si la he agredido al punto de haberme denunciado. No recuerdo haberle golpeado, ni faltado el respeto salvo el día del santo de ivanna del 2013, en mi carro a consecuencia de la forma como trataba a su hija. Le levanté la voz en mi auto aunque no estoy seguro que eso pueda considerarse violencia doméstica, tema por el cual usted me ha denunciado en una fiscalía.



Sepa que su actitud denota lo más bajo que un ser humano pueda mostrar, su lado más miserable al tomarse la molestia de acudir donde un fiscal y denunciar a sus propios hijos.

Frente a eso, debo decirle lo siguiente.

Yo no tengo la culpa de que sus hijos sientan odio y resentimiento hacia usted. Cuando yo llegue a su casa en el 2013 el respeto ya se había perdido entre ustedes hacia muchos años, así que me parece absurdo que usted me señale directamente como si yo fuera el causante de la violencia que ejercen sobre usted.

Yo no tengo la culpa que usted sea agredida físicamente y sicológicamente por sus hijos.

Yo no tengo la culpa que sus hijos sean mediocres en sus vidas adultas. Si usted tiene un hijo que no ha logrado nada en la vida no es mi problema, su hijo y su triste vida de parásito no es responsabilidad mía. No se sí es su responsabilidad, no me compete decirlo pero soy indiferente a lo que haga o diga dentro de su casa. 

Si yo tuve un altercado con su hijo no fue por voluntad mía, fue únicamente por defenderla a usted, a su hija y a las bebés, porque no estoy acostumbrado a los gritos e insultos y menos delante de niñas. 

Si le dije fracasado y muerto de hambre a su hijo, fue únicamente porque traduje el sentir de usted y Carol. Ustedes fueron quienes sembraron esas palabras en mi inconsciente y yo sólo las canalice. Prueba de ello es que en los siguientes meses no ha existido ningún conflicto con su hijo. Y si hubiese la oportunidad me disculparía eternamente por las cosas que dije.

Si lo agredí con un palo fue en defensa propia, considerando que su hijo, aunque usted tenga VERGÜENZA decirlo, es abusivo con usted y con su hermana Carol pues constantemente grita y hasta golpea cuando no logra expresarse coherentemente.

Yo no fui quien le dijo cosas como 'te voy a matar', o sacar un cuchillo y darle puntazos que pudieron derivar en una tragedia. Fue Carol. Pero todo ese incidente, no es más que su responsabilidad, no mía. Porque usted ha permitido con sus miedos a enfrentar los problemas, que su hijo la pisotee durante años. Tema que sólo conozco por versión de usted y de Carol. Yo no me he inventado nada, sólo recibí una información en mi cabeza y reaccione con indignación, cosa que me arrepiento pero que considero una cobardía y una tontería tener que ir donde un policía a 'denunciar' cosas que se pudieron solucionar internamente.

Yo soy alguien de paso, una pareja más de su hija, no tengo intenciones de quitarle nada de su patrimonio familiar, como si lo han hecho anteriormente 'papito Germán', a quien usted invoca constantemente a sus nietas, porque son ellas quienes me lo dicen así. Que usted constantemente les dice que yo no soy su papa y yo tengo que responderles con lo único que tengo: la verdad. Yo jamás le he pedido hacer una empresa o le he pedido que me de algún monto fuerte de dinero. Yo vivo de mi trabajo, aunque usted se empecine en creer que porque no me levanto temprano como si fuera un militar cuadriculado no tengo empleo. Tengo tres, cuatro y hasta cinco empleos simultáneos y con eso algo he aportado en la educación de las bebés, en su ropa, leche, pañales, comida o bienestar y diversión, porque si usted fuera la conductora de ellas estoy seguro que serían amargadas y frustradas como lo son sus hijos ivan y Carol en la actualidad.

Yo no tengo la culpa que Carol se haya vinculado a un delincuente y le haya sacado a usted tanto dinero. No soy culpable de eso, sin embargo usted endosa todo su odio y lo generaliza incluyéndome en errores que sólo le competen a su hija.

Yo he venido a su casa sólo por Carol y las bebés, y son mi único interés, lo demás ya es responsabilidad de sus hijos. 

Yo no influyo en las decisiones de Carol, si ella decidió botar a la tal 'nati' de su casa a golpes, fue por su voluntad, jamás estuve enterado de alguna acción para sacarla a la fuerza, pero fue la voluntad de su hija sacarla a esa persona impresentable de su casa. En ese sentido lamento mucho que usted opte por tener amistades que no le suman, y meta a gente a quienes da de comer, les da cuarto y hasta dinero, prefiriendo a terceros antes que a sus propios hijos.


En mi entorno. En mi familia, y en el mundo en el que me muevo, no concibo que exista gente con tan poca calidad humana que son capaces de ver a su propia hija con problemas de dinero, y comprarle su cocina nueva y revenderla sólo para obtener unos miserables soles. 

Como se puede lucrar con la desgracia de su hija???

Bueno, viendo esta sentencia judicial ya me queda claro que su calidad de persona se ha deteriorado, y la edad y la frustración de tener la vida que tiene, ya se van entendiendo algunas cosas de su accionar. Sólo me queda mostrar compasión.

Lamentó todo lo que ha ocurrido con su familia, pero insisto que no soy responsable de nada. Y me parece injusto que me este haciendo daño con esta sentencia judicial.

En mi vida jamás he tenido una inconducta que derive en algún atestado policial, tuve que intervenir en su casa sólo por hacer clara mi indignación por las agresiones que usted es víctima por parte de sus hijos. Pero luego de ver su accionar, no me queda nomás que darle razón a los actos de sus hijos. Porque usted tiene lo que se merece. Y lo que merece es esto: la miseria, el llanto, la viudez, el vivir con miedo, el vivir miserablemente, el tener que cargar sola sus propios problemas... Y no sería raro que pronto su salud empiece a degenerar, y no tendrá quien vele por usted y tenga que morir sola, a pesar que usted haga tanta alharaca de que sus sobrinas la quieren y la aceptan en Miami o Arequipa, si igual tendrá que volver a su hogar sucio y triste, y tendrá que seguir batallando con sus miserias que son sus hijos.

Sepa que usted no es de mi confianza, ni le tengo cariño ni mucho menos respeto. 


Si usted tiene las intenciones de sacarme de su domicilio o separarme de Carol y las bebés la invito a que siga Armando sus shows en la fiscalía, tirandose al suelo y haciéndose la víctima, porque sólo así podrá intentar hacerme daño aunque como todo en su diminuta vida, fracasara en el intento.

Me voy a quedar ahí gastando sus servicios sólo por el gusto de molestarla. Usted sembró el odio en mi, ahora le toca vivir lo que ha sembrado. Y no se preocupe en destruir este mensaje porque lo pienso publicar en internet y mandárselo a todos sus familiares. Así podrá disfrutar plenamente de su fama de buena madre, que es lo que tanto le preocupa. sólo dios la podrá juzgar y estoy seguro que recibirá lo que merece en vida hasta su muerte.

(*) Adelanto de cuento largo testimonial para todos quienes no saben amar. CUPIDO EN EL INFIERNO