miércoles, diciembre 31, 2008

domingo, diciembre 28, 2008

(( ... ))

el niño
va
inmadura
su mirada / le hace muecas / desesperado de canciones / que ya no quiere oir más / ametralla / el niño / su espanto / deletrea ráfagas / de insulto / contra el suelo / se golpea / a las puertas de sus propias angustias / que esperan / desesperado / abrazado a su propia solitaria

el niño
teme
su alegría
a punta de patadas / contra la incubadora / de un infierno sin soles / donde crece el pantano / de su caminar / y se moja / más que los pies / los faroles rojos
de su propia garúa.







Romeo Farfán. Toulouse, 27 de diciembre.

miércoles, diciembre 24, 2008

JAVIER AGREDA CRITICA BARRUNTO

El crítico literario Javier Ágreda reseña el libro barrunto.



Juan José Sandoval. Barrunto (Urbania, 2008)

La tercera edición de Barrunto (Urbania, 2008) nos entrega este peculiar relato de Juan José Sandoval (Lima, 1976) acompañado de una nueva serie de cuentos y convertido en todo un símbolo de la narrativa limeña reciente, dentro del ámbito de lo urbano marginal. “Barrunto”, el cuento, fue publicado originalmente en 2001; en 2004 Mauricio Franco Tosso hizo una versión fílmica que obtuvo diversos reconocimientos internacionales y por ello el cuento fue vuelto a publicar por la editorial Sarita Cartonera.

La historia centrada en el mundo de las barras bravas –con toda la miseria, violencia y drogas que imperan en ese ambiente– no llama tanto la atención por sus temas y personajes como por la frescura y originalidad de la narración. A diferencia de Bayly y sus émulos (toda una generación de escritores surgidos en los años 90), dedicados casi exclusivamente a narrar los excesos de los jóvenes de clase media y alta, Sandoval escoge sus personajes entre los pobladores más pobres de la ciudad, reflejando su forma de hablar, sus mitos y su cultura en general. Y en ese sentido, remite inevitablemente a Los inocentes, el polémico libro de cuentos de Oswaldo Reynoso, todo un hito en nuestra narrativa.

Pero hasta ahí llegan los referentes literarios, pues buena parte de la vitalidad de la narrativa de Sandoval proviene precisamente de su innovador empleo de elementos propios de las ficciones narrativas que más consumen sus personajes. Es decir, de la cultura audiovisual y masiva en la que hoy viven inmersos los jóvenes de todo el mundo: cine, televisión, cómics, etc. De ahí la brevedad de las secuencias, los continuos cambios de ambientes y tiempo en la mayoría de los cuentos, los diálogos (más cerca del guión que de la narrativa literaria) y las constantes apelaciones a referentes como transmisiones de radio y avisos comerciales.

La empatía con esa subcultura urbana, sin embargo, genera también varios problemas, desde la tendencia a hacer de los personajes más caricaturas que seres humanos (con sus inherentes complejidades y contradicciones), hasta pretender que el lenguaje reproduzca lo más directamente posible el habla de la calle. Y eso es bastante notorio, no tanto en “Barrunto”, el más logrado de estos textos –ni “Vato loco” o “Nacida para ser virgen”– sino en los cuentos que están centrados en el mundo de la drogadicción: “Luz verde para morir” y “Tolquin limeñian blues”. Tampoco son muy logrados los relatos sobre historias de amor adolescente y trágico, como “Talvezmente enamorado”.

En el otro extremo están aquellos cuentos en los que la narrativa de Sandoval (marginal y casi antiliteraria) enfrenta su mayor disyuntiva: ¿hasta que punto puede asimilar técnicas y procedimientos literarios sin traicionarse ni alejarse demasiado de su propio universo? Es una disyuntiva similar a la que en su momento enfrentó el escritor Domingo de Ramos, con su poesía también marginal y enfocada en la cultura de los limeños más pobres. En los cuentos “Nada que contar” y “Niña diario”, Sandoval incorpora como tema al propio acto de narrar, de una manera irónica y lúdica. Una alternativa creativa con la que este escritor enriquece su narrativa sin dejar de lado los ambientes y personajes más característicos de su obra.


En Internet se puede ver el corto Barrunto. Juan José Sandoval tiene un blog llamado también Barrunto.
Otros textos sobre el libro: La página de los cuentos.
Entrevistas: Grace Gálvez, Porta9.

sábado, diciembre 20, 2008

Un regalo


Regálame un mundo / Regálame un nuevo sol / Un caramelo / Un turrón / Un besito
Con la boca llena / Desilusión / Acumulada por años / De no querer dejar la habitación
/ Donde quedaron tus últimos gritos de juventud / Regálame una muñeca / Que piense como guerrillera / Regálame una guerrillera / Que piense como muñeca / Regálate tú con lacito navideño y baja por la chimenea de mi casa / Métete en las sábanas y di feliz navidad el mundo es maravilloso desde aquí / Regálame una dama de compañía / Regálame una enfermedad / Para intercambiarte esta que me carcome / Regálame una patrulla salvadora / Un kilo de hongos / Regálame un sueldo / Un trabajo de burócrata / Regálame un padre y una madre que me mantengan hasta los cincuenta / Regálame un bombazo en la puerta de mi cara / Un carrito chocón / Regálame un viaje de soltero al caribe / Y regresar peor de lo que me siento hoy / Regálame un poco de la vida que compartes con otras cosas que te miran / Regálame una mesa comedor / Un pañal para el anciano que llevo dentro / Regálame una Pentium cero punto cero / Un nuevo departamento donde nadie me conozca ni sepa lo que hago de noche / Lo que hago sin ti / Pero en tu recuerdo / Regálame una foto postal de un velorio / Regálame un acordeón / Para aplastar mi corazón hasta exprimirlo y que se le escurra todo lo perdedor que chorrea / Regálame un lapicero de arcoiris / Un panteón relleno de mentiras / Un huevo de chocolate con maní / Un alfiler /
Regálame un mundo nuevo porque este que me estorba aquí necesita descanso / . /

lunes, diciembre 15, 2008

MI CUERPO ES UNA CELDA


María Vainilla:

Acabo de llegar a mi casa, con mucha tristeza y con mucho, mucho miedo. Creo que son todavía las cinco y lo primero que pensé fue en dejarme llevar por la debilidad y llamar la por teléfono, hacerla feliz por lo menos un ratico, pero mi mamá me mostró la cuenta: cinco mil pesos en un solo mes y casi todas llamadas a tu celular, y entonces me dijo que o me controlaba o le ponía candado al teléfono. Así que me siento a escribirle antes de abrir la maleta o escribir toda la correspondencia atrasada que tengo y que seguro es mucho más importante para que se vuelva con justicia famoso su sardino.

Vainilla, y lo que quería decirle es que no la voy a olvidar nunca, que tampoco voy a ponerme a hacer el esfuerzo, que yo la amo muchísimo y que no sé cómo voy a hacer para trabajar aquí si no estoy con usted cerquita, que me da un miedo terrible iniciar otra temporada sin usted, que he debido dejar la revista allá para volver prontito. Pero no, ya son demasiadas las promesas que le he hecho, todas contradictorias. No he sentido ni un solo momento de alivio en todo el viaje, y Lima me agobió de una, con tanto pasado por allí tirado. Mi mamá le ha hecho un montón de arreglos a mi pieza menos lo que yo le había pedido, y ha puesto adornito delante de las repisas para tapar los libros y eso me da piedra y unas ganas como de morirme… y hace un crepúsculo todo terrible como de mil colores y yo estoy sin usted, Vainilla, y nunca voy a poder estar, eso también es una carga que me hacer pensar si deseo mucho un nuevo día. Lo único es que estoy seguro de dormir bien esta noche. ¿Usted cree? Porque todas las noches que pasé fuera fueron horribles; lo que me enfermó fue la suma de noches vacías, y yo deseándola en canti, porque yo se lo dije, me he vuelto morboso, y no sé si me gusta o no me gusta. Así como ahora no sé si acostarme a dormir temprano porque voy a soñar con usted, seguro, y mañana apenas me despierte voy a tener ganas de llorar como si estuviera naciendo, con la diferencia de que voy a estar cargado de arrepentimientos.

Vainilla, ¿usted leyó mi cuento? ¿Me lo va a enviar, de verdacita, ahorita mismo? Porque yo tengo ganas de reelerlo, ahora que sé que le gustó a la vaca que más caga, y además porque me encantar leer mis cosas después que han pasado por sus ojos, ay, yo no sé, mi mamá entra y sale de aquí y me pregunta siempre que si estoy contento y yo le digo que sí, pero ella nota que no, a la fija, porque cómo voy a estar contento con el miedo que tengo.

De todos modos esa indecisión me ayuda a convencerme de que nada tiene sentido, y menos mientras pasa el tiempo. Ahora siento una cosa maluquísima en mi cabezota, como si se me estuviera durmiendo. Fíjese que yo casi no me reí, ahora que estuve allá con usted, casi no brinque ni la pasé feliz ni nada, y fíjese como estaba de pálido hoy, por qué no me dice qué lo que debe hacer; además, claro está, de lo que tengo que hacer (maldita sea, se me dañó el papel y estoy en escasez total; maldita sea, me odio).

¿A usted no le importa que le escriba en estas hojas tan descuajeringadas? No tengo más papel y no me gustaría escribirle en papel copia, porque no le alcanza al amor que ahorita siento, que es montar poemas, levantarlas, diagramarlas, y yo no sé si voy a tener las fuerzas, tan lejos de usted que estoy y completamente insatisfecho. No sé, no sé qué va a ser de mi vida ni cómo la voy a enfrentar yo mismo. Hoy le dije que yo ya estaba acostumbrado a quedar así, a que las cosas me resultaran a medias, pero es que mire, nunca había sentido tanta urgencia y nunca, nunca había sufrido tanto, y si usted me dice que a mí me gusta sufrir entonces usted es lo que más me ha gustado en la vida. En el día más feliz que yo tuve con usted, me dijo (apuesto que no se acuerda) que le encantaban “mi cara y mi modo de ser”.

¿Pero no ve que todo eso ha cambiado? ¿No menota mucho más horrible y un poquito acuscambado? Ya creo que no necesita de la compañía de Guillermito y Clarisol, etc., aunque siempre los sigo queriendo, y yo lo pasaba tan rico, María, como tan desprevenido, antes de conocerla a usted. El único problema que tenía era si dejar o no la bareta. Ahora me siento partido, idólatra perdido, si quiere que se lo diga en verso. Nunca voy a dejar de amarla, aunque no me guste, aun que sienta que yo me hago daño.

No puedo conversar con mi mamá, creo que nunca he podido.
Hace una tarde verdaderamente bonita, y usted se vería mucho más bonita acá, se lo aseguro. Tomaríamos sol ambos y nos pondríamos de mejor color. Pero espero y verá que yo me gane el premio del Diario y voy a tener platica, como 15 mil pesos, y voy a ir a buscarla pongo un apartamento y allá la veo de lejitos, aunque usted no quiera y aunque hace tiempo me haya olvidado. Ay, no me había dado cuenta, pero estoy en canti de cansado. Todo lo que usted tiene que hacer es desearme buena suerte al acostarse y al levantarse, así: “te deseo mucha calma y muchas fuerzas, Andresito”, dos veces al día, y verá que yo me las arreglo para pasar más o menos bien lo que me queda de vida, que no va más allá de dos diciembres.

¿Usted sería capaz de verme en este diciembre? Porque yo me voy a morir de la pura tristeza en este diciembre, todas las fiestas de niños y todo lo que uno recuerda, y con mi hermana lejos, ay, no sé. Ahora ya está cayendo la noche y le cuento que en el evión me estaba dando claustrofobia y que dormí y que soñé con esa escena que usted me ha relatado, de que estaba con toda la Plaza Sandoval, con el gorrito no sé de qué color y camiseta verde y toda como gordita, y que yo pasé por allí a toda y con cartapachos y usted me saludó buscando compañía y yo seguí derecho, ay, qué pesar y qué desconsideración la mía: soñé que usted había tenido que quedarse allí sentadita sin hacer nada mientras yo avanzaba en dirección contraria, y me desperté sintiéndome muy mal en esta vida porque no me gustó que se terminara el sueño porque en él por lo menos, aunque malo, yo estaba con usted, en cambio en esta vida no hay caso y yo no tengo chico.

Si mi mamá no hablara tan duro (mi papá está sordo), si no hubiera tanto ajetreo en esta casa yo me podría quedar encerrado, creo que voy a hacer eso. Yo lo tengo que hacer todo.
¿No le gustaría estar aquí conmigo y ayudarme a resolver todas estas dudas? Ya van como seis veces que viene mi mamá a comprobar si guardo sanidad en mi expresión “facial” mientras escribo. Debo estar haciendo cara de loco o de languidez tenaz, porque me dijo que si no quería tomarme un Valium y yo lo rechacé. Me gustaría prometerle a usted ahora que no vuelvo a meterme nada, pero de qué sirve la cordura y la decencia. ¿Será capaz de llamarme este domingo por la mañana? ¿No? Si pudiera describirlo lo descompuesto que me siento por dentro, toda la serie de caminos a medio hacer que se me exhiben en retroceso en los últimos diez meses, ay hermanita, no tengo cura ni remedio. Usted tiene unos piececitos lindos y unos ojitos lindos y una boquita linda. ¿Sí? ¿De verdad que me va a escribir?

La pura verdad es que no tengo ganas de hacer nada, que podría seguir escribiendo bobadas hasta mañana, pero así quién va a leer una carta y yo quiero terminar rápido para ponérsela mañana por la mañana en el correo.

Maldigo el avión que me separó cinco horas de usted, si no las cosas han podido ser muy distintas. Le pido que, por favor, no adopte más esa frialdad cuando se despide, que yo sufro mucho viéndola así, que por favor se acuerde de mí y que me quiera a raticos. Yo la adoro cada día más, cada minuto que pasa la adoro más. Se lo juero que es primera vez que utilizo semejante término y que no me dé pena, ni siquiera me da pena si esta carta absurda la lea todo el mundo. Nada me importa más que usted, y por favor deje de llamarme egoísta. Podré ser egoísta con todo el mundo menos con usted. ¿Qué tal si me interno por los bosques en esta noche que todavía no se cierra del todo y mañana mismo voy a parar al manicomio? Me estoy volviendo loco, María Vainilla, pero eso no me asusta: desde chiquito veía este destino como una cosa digna y natural. No sé a dónde voy a estar mañana, pero la estaré queriendo mucho, mucho más.
Me siento como si estuviera interno.

La adoro y me acostaré temprano, y soñaré con usted y le deseo toda la felicidad del mundo, aunque no sea conmigo.

La adoro, la adoro, la adoro.

Andrés. Noviembre de 1975. enero de 1976.

domingo, diciembre 14, 2008

BRUJA


escribo
para dibujarte
con mi timidez
y rellenar
tus hoyelos
de palabras en cascada
calcadas de sonrisa
que esconden
tus dientes encantados.

te dibujo
con palabras
en mi cuaderno de chorlito
para retenerte
entre mis páginas en blanco
donde nada está claro, pero esclarece
porque siempre preguntas por qué
y me dejas a la hora
que garabateaste en tu reloj
para huir de mis angustias.

miércoles, diciembre 10, 2008

COMO DOS HERMANITOS


Querida María :

Recibí tu carta, tan gráfica, tan bien escrita. Llegas a la primera coma y a uno le cae una cascada de palabras, y eso es bueno que sean palabras como ésas. Lo que más me gusta tal vez, es que me digas que te he hecho falta, pero es por egoísmo. Esa sinceridad no pdoía tenerla de ti sino por carta. Claro que no voy a ponerme a hablar de lo privilegiado que es el espacio de la carta: tener todo el tiempo del mundo para decir, porque la persona escucha sin decir nada; luego tener todo el tiempo del mundo para oír lo que dicen. Es la conversación perfecta. Si tengo miedo cuando te escribo, la distancia es tanta, que mi miedo no se te pega, te atrae, pero no te daña.

Antes, cuando hablábamos, cuando caminábamos, nunca tuvimos una comunicación tan privilegiada como la que vamos a tener en lo que dure nuestra correspondencia. ¿Qué hacer ante esto entonces? ¿Renunciar al contacto, que es tan penoso, y en la mayor de las veces no se entiende?

Cuando yo salía contigo, cuando te llevaba a pasear, estaba haciendo un esfuerzo por acercarme a ti. Ahora estoy decidido a que acercarme a las personas no me dé trabajo, a poder hablar tal como escribo, a que no piense lo que tú vas a pensar cuando yo te diga lo que te quiero decir: entonces pienso en lo que vas a decir y pienso en que no me va a agustar, entonces no digo lo que quería decir, salgo diciendo ligereza, y de todos modos vas a hacer mala cara y allí hay que ver mi angustia.

Dices que te consuela pensar en la muerte, que para ti es la liberación, el conocimiento. El conocimiento como que parece que no es una sensación agradable, y la muerte no es otra cosa que un espacio gris en donde se está bien, flotando uno con cara de tonto, con la boca abierta, lleno de agua. Qué le vamos a hacer, María, si la vida es la única oportunidad que tenemos. Se puede perder también, y allí tendríamos la oportunidad especial de perder la vida. Me dices que he encontrado alguna solución a mi miedo, te digo que no. El miedo me muerde cuando me despierto (puede que reparta mordiscos a horas variadas, a otras horas, pero lo fijo es que cuando abro el ojo allí, prendido, lo tengo, prendido del pecho). Algo acecha en el orden de las relaciones humanas que yo n entiendo. Cuando lo llegue a desentender todo, ese día me cruzaré de brazos y ni comeré ni me dará sueño. Terror es lo que me da solo pensarlo, claro. No puedo permitir que se me abra esa brecha, esa herida. Tendré, entonces, que entenderlo todo. Pensar que todo es armonía y que yo estoy en el centro.

Pues sí, hermanita. Cuéntame que hacen los jóvenes por allá. Si vas a alguna fiesta, qué música oyes, todo eso. Yo con que pueda disfrutar de un libro en inglés, estoy contento. Cuando yo no escribo, tengo malos pensamientos. Y eso es como sentirse lleno de hormigas, que es lo mismo sentirse con un brazo dormido, esa sensación es tan desagradable.

Bueno María, saludes a tus padres y en especial a Debora. Pienso mucho en ti, y eso me vuelve abierto y generoso.

Andrés. 1973.

lunes, diciembre 08, 2008

SIEMPRE ARRIBA Y DE PRIMERA



el día que chapman disparó contra lennon convirtió los ocho de diciembre en el día más invernal de la primavera . años después, la misma fecha, vainilla disparó contra mi guardián entre el centeno y dijo que dejara de actuar. que dejara esa locura de creerme quien no soy (como por ejemplo: ser suyo) . que solo soy un pequinés solitario y pervertido. ahora, más solitario que ayer y menos pervertido. y el día que me disparó, desde mi habitación, vainilla vio a una señora que pintaba un lienzo en el jardín. y me dijo: si no muero antes, cuando tenga esa edad -y señaló a mi madre pintora- quisiera ser como ella. pero la amnesia es atrevida y los disparos despertaron las neuronas más filudas de su demencia.

sábado, diciembre 06, 2008

LOQUITA OJITOS DE VAINILLA


Estimado pie : sepa usted que ha sido un placer conocerlo y compartir mis sentimientos trances y demonios / aprender a sonreír solo como me lo puede hacer la niña que usted carga en procesión / la vida me facturará esta soledad hecha canción / pie, dígale que me sentí inmenso y a veces también chiquito y esa contradicción me hacía inflar los cachetes como trompetista de jazz / pie, dígale que sus huellas son tamalitos tintineantes / me hubiera gustado acercar mi nariz, ser tu masajista / pie, dile que amar hace daño pero que la falta de amor mata / pie, desde su ventana solo hay muertos pero a mí no me reconoce aún siendo su ángel / a ver anda, pie, y escucha lo que dicen los papanatas que la tienen nadando en sonrisal / pie, escúchalos florear / pie, he jugado al bingo toda mi vida y ya es hora que me toque gritar línea / pie, dile que si se va hacer sangre en la mano yo quiero ser su cuchillo / pie, esto no le puedo decir porque me da un poco de vergüenza y ya sé que las palabras cuando las usas mucho gastan se evaporan y ahora que menciona que quiere ponerse sandalias / yo le recomiendo a usted, pie, que no se destape porque pierdo control animal en los pasos que va dejando chispeante de ritmo / téngalo presente la próxima vez que salga el sol ( porque además de ángel, asesino y psiquiatra ) también puedo ser su pitbull / Déme esa oportunidad, pie, de que mi locura se desenamore / a donde sea que usted quiera estar yo quiero ser el tormento / le regalo mi tristeza bembuda / puede venir a visitarme cuando este triste ? (voy a estar triste siempre ) / regáleme un tercer mundo apunto de parir / sonreía y pasteleaba mi pecho / ayúdeme a buscar mi juventud para reciclarla y volver a ser humano nuevamente / y caminar. tropezar. caminar. tropezar. gritar. Buscarte y no querer haberte encontrado / así puedas conchetumadriarme / alquilarme tus orejas / yo no quiero volverme ordinario / hablar boludeces / pensar que la gente me conoce y admira / no quiero que la gente me salude por la calle, no quiero salir de casa nunca más / no quiero cumplir años el día de mi cumpleaños / no quiero crecer pensar saber de mi barbarie / no quiero París ni tampoco quiero que pasen esos días que viví como una extremidad de tu cuerpo / no quiero saber si me vas a querer mañana y tampoco quiero saber si te voy a querer mañana / no quiero que nunca sea mañana / seremos siempre un cristal rajado / en alma y cabeza / sufro de verborrea barata (pirata) / Pie: estoy lleno de usted por dentro / me pierdo en pastillas y declaro guerra contra tu silencio / inventaré una fórmula para eliminar tus vestigios / trazaré un antes y un después / una época bajo una estrellita chimoltrufia / . / las palabras no se las lleva el tiempo / seguirán golpeando sus latidos / . / las palabras se las llevará el cartero /

jueves, diciembre 04, 2008

miércoles, diciembre 03, 2008

PARA QUE NO VEAS ESTE BLOG


Y no te choques con el espejo de tu baño / Roto de amor / Hecho puré de esperanzas / descorazonadamente alicaído / invertebrado solitario / Salimos a pasear a un cementerio / y los muertos nos invitaron a cenar vida / Hasta que una canción desesperada te llevó a caminar lejos de mi cama / lejos de mis frases disonantes / Entonces te llenan de libros el corazón y quieren taparte los ojos para no ver mis palabras / Resuenan en tus pies y te pegan a mis labios / y no miras para no hacer doler las yemas de tus huevos / no miras para no mirarte desnuda / no oyes para aprender a cantar con tu propia tonalidad muda / a dúo insolente como tu juventud / No me oyes / Quieres que no exista pero sigo incrustado en tu lengua / .-

PROXIMO DESTINO BARRUNTO : LUXEMBURGO 2009

CUALQUIERA PUEDE TOCAR LA GUITARRA

Hacer sonar el paraíso / colapsar con insultos venenosos que practican la demolición de vidas dementes / creerse artista / sentirse artista / vivir como un enfermo camuflado de duende / todos los modernos se irán de este país / carloncho waiting for el man / no llores más color vainilla emoción / cualquiera puede tener cicatrices en sus palabras / .-