miércoles, mayo 13, 2009

quieres estar conmigo ?


quieres estar conmigo ?
esa era la frase que siempre tenías que decir para ver si una niña te daba un beso. yo tenía once o doce, aun no entraba a la secundaria y no sabía cómo se manejaba el tema del amor. yo había vivido toda una infancia llena de violencia, de tabaco y resaca gracias a mi papa, y una vida esquizofrénica y reprimida gracias a mi mama. mi hermano carlos se fue a los 12 a holanda a vivir con una tía. cuando volvió, luego de dos años, vimos que mi hermano ya no era el mismo, no hablaba español y todo lo miraba con aire de asco. era otro. pero ya salía y tenía una vida adulta. entonces él me llevó a mi primera fiesta. igual que él fue quien me compró mi primera guitarra eléctrica. y también me pagó un pasaje a estados unidos. ha sido un gran hermano para mí. pero esta vez fue que me llevó a mi primera fiesta. hasta las once.
yo llegué y ya todos bailaban. pero en medio de la fiesta me di cuenta de algo. habían chicas que faltaban a las normas de lo que yo creía que era lo decente. se besaban con lengua. bailaban baladas, pegaditos. entonces me acerqué donde un amigo y le dije que cómo se hacía, que yo también quería besar a alguien. me dijo que la clave estaba en preguntarle directamente eso: quieres estar conmigo?, entonces me acerqué donde una chica que era más alta que yo, y era bonita. y le pregunté mientras bailaba una pieza de los hombres g. me dijo que no y se dio vuelta. me dejó bailando solo.
entonces busqué a una segunda chica, la saqué a bailar, y le volví a preguntar lo mismo: quieres estar conmigo?
también dijo que no. pero al menos dijo no gracias.
entonces emprendí una más. y la tercera también me dijo que no.
después de ella ya no quise volver a bailar más.
entonces comencé a mandar a un amigo, como emisario. y él iba y le preguntaba a la chica que yo le iba diciendo. y él iba trayendo más no como respuesta.
dile si quiera a susana. susana dice que no. dile entonces a julia. julia dice que no sabe quién eres. entonces dile a fernanda. ella no quiere nada con nadie.
así pasaron las canciones, más baladas. la gente estaba emparejada y había un pequeño grupo que no teníamos pareja. no me gustaba estar entre ellos.
entonces me lance a una chica más, que según mi amigo era la más fácil del colegio. pero ella mando a decir que sí le gustaba un poquito, pero ya estaba con otro chico, que por cierto aún no llegaba a la fiesta y aprovechaba el momento para chapar con mi amigo.
entonces, como mi amigo ya estaba ocupado en ella, yo me quedé solo en la fiesta. y lo único que quería era que mi hermano volviera para recogerme y volver a mi casa y no salir nunca más de ahí y no volver a ir a fiestas donde había que bailar y recibir tantas negativas como respuesta.

mi hermano demoró dos horas más de lo que habíamos quedado. estaba asustado, casi llorando. mi amigo ya se había ido y muchas de las chicas que me habían rechazado se burlaban de mi cara de susto por no ver a mi hermano ahí. antes de que llegara, cecilia, una chica que conocía desde el inicial, me dijo que sí, pero que ya le había dicho que sí a javier. pero que en realidad ella quería estar conmigo. yo me sentí un poco más aliviado y le pedí un beso. ella me llevó por una cortina y me dio un pequeño beso en el cachete y me dijo que íbamos a ser enamorados a partir del lunes. yo le dije que el lunes no me serviría de nada ser su enamorado, que quería serlo ese mismo momento. y javier ya estaba desesperado y quería llevársela a un ambiente donde ya todas las parejas se besaban descaradamente.

cecilia se fue y me quedé solo. llegó mi hermano caminando, lo vi desde la esquina, estaba fumando un cigarrillo. llegó y preguntó a algunos amigos que quedaban qué tal había sido el tono, ellos dijeron que yo ya tenía novia y que el lunes se formalizaba todo. mi hermano se quedó contento y orgulloso de lo que escuchó. me dio una palmada en la espalda y me dijo que así se hacía, que cuando sea mayor sería un galán.

yo me sentía tan confundido y triste que le terminé pidiendo que me enseñara a fumar. no quiso. yo no le quise contar nada de lo que había vivido, de tanto rechazo que recibí ese día. de ahí ya no quise volver a hacer esa pregunta en mi vida.

y juré no volver a las fiestas. y cada fiesta que volví fue una tortura peor. y cecilia fue mi primera enamorada años después, y siempre nos besamos cuando hubo fiestas de colegio y siempre había que emparejarse, y ella, que siempre andaba sola, como yo, se juntaba y uníamos nuestras soledades.